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Tendencias en Foco nº36: El impulso emprendedor: ¿Una alternativa posible para América Latina y el Caribe?

Lidia Heller analiza, desde una perspectiva de género, las particularidades de la actividad emprendedora en América Latina y el Caribe, identificando los factores que la han impulsado u obstaculizado.

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Foto: Modelos en la calle. Autora: Olga Berrios. En Flickr / CC-BY-NC-ND-2.0

El presente trabajo analiza las continuidades y transformaciones en las actividades productivas en la región, en un sentido amplio y abarcativo del emprendedorismo: se incluyen pequeñas y medianas empresas (PYME) y micro emprendimientos. El análisis se propone por una parte, caracterizar las particularidades de la actividad emprendedora en América Latina y el Caribe, identificando los factores que han impulsado u obstaculizado esta actividad en la región.
Por otra parte, se introduce la perspectiva de género y se analizan las estrategias que tienden a fortalecer la capacidad emprendedora de las mujeres, tales como el aporte del trabajo en redes, la incorporación de nuevas tecnologías de la información y los mecanismos de acceso al crédito y financiamiento. Se elaboran propuestas de política pública orientadas a mejorar el acceso de las mujeres a los recursos productivos y a la incorporación de estrategias colectivas que tiendan a la asociatividad y articulación de las organizaciones de mujeres.

1. INTRODUCCIÓN:
¿Qué sabemos de lo/as emprendedoras en la región?

Existe una diversidad de criterios y distintas maneras de definir la categoría “emprendedor”. La OIT, por ejemplo, clasifica a las empresas por tamaño en función del número de empleados/s, y considera que microempresa abarca desde el empleo por cuenta propia hasta las unidades que cuentan con un máximo de 10 trabajadores/as . Aquí se incluyen desde negocios de subsistencia con poca interacción en el mercado, hasta empresas orientadas a mercados externos con demandas de gran volumen y requerimientos sofisticados (OIT, 2015b). Otros estudios ponen el acento en el “espíritu emprendedor” en tanto rasgos individuales de los/as empresarios y su capacidad de ofrecer novedades al mercado (Banco Mundial, 2014). Sin embargo, los aportes de equipos de investigación especializados en la promoción del emprendedorismo no intentan una cuantificación de la cantidad de emprendimientos de un país o región, sino que identifican las variables que entran en juego a la hora de generar y promover la creación de emprendimientos exitosos y sostenibles.
América Latina y el Caribe presenta particularidades que influyen en la identificación de los y las emprendedores/as. La pobreza y la desigualdad siguen siendo preocupaciones centrales de la región, vinculadas principalmente a la estructura del mercado de trabajo, caracterizado por el gran peso del sector de baja productividad con la alta desigualdad de los ingresos de los hogares. Como se observa en el Gráfico I, la alternativa del trabajo por cuenta propia en la región representó en 2014 un 21.9%, mientras que los empleadores fueron un 4,1% – 2.9 % en establecimientos de hasta 5 empleados y 1.2% en establecimientos de más de 6 empleados.

 

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